Antes de empezar a soldar, necesitamos preparar los bordes de las piezas que vamos a unir. Aunque no es la soldadura en sí, esta preparación es esencial para obtener un buen resultado.
La preparación condiciona la limpieza del material, la distribución del calor, el número de pasadas necesarias y las posibles deformaciones tras soldar.
📏 Poca preparación
En espesores medianos o grandes, el calor no penetra bien y la unión queda incompleta.
⚡ Preparación excesiva
Se necesitan demasiadas pasadas, se calienta más el material y aumenta el coste.
✅ Preparación correcta
Penetración completa, distribución uniforme del calor y mínimas deformaciones.
Existen diferentes maneras de colocar y unir dos piezas mediante soldadura. Las más habituales se muestran a continuación:
Una unión en ángulo es la que se forma cuando dos piezas se unen formando una L o una T. El cordón de soldadura ocupa la esquina interior, con una sección triangular.
Este tipo de unión es el más habitual en estructuras metálicas como vigas, pilares o bastidores, siempre que no haya grandes esfuerzos dinámicos o vibraciones.
Garganta efectiva (a)
El grosor más estrecho del cordón. Determina directamente la resistencia de la unión.
Pie (z)
El lado del triángulo que toca cada chapa. Indica la extensión del cordón.
Penetración (s)
Cuánto ha penetrado el metal fundido más allá de la esquina interior.
En una soldadura a tope, las dos piezas se colocan una a continuación de la otra y el cordón une sus bordes enfrentados. Idealmente, el calor penetra completamente a través del espesor de las piezas.
Se usan en estructuras sometidas a vibraciones o cargas repetidas — puentes, vehículos ferroviarios, barcos — porque transmiten los esfuerzos de forma más suave que las uniones en ángulo.
Para que el calor llegue bien al interior, los bordes deben prepararse según el grosor de las chapas:
Cuando la pasada de raíz es difícil de controlar, se coloca un material de respaldo en la parte inferior. Permite usar más calor sin riesgo de que el cordón caiga o quede sin fundir.
Respaldo permanente
Se funde con la soldadura de raíz y queda incorporado a la unión. No se retira.
Respaldo cerámico
Soporte durante la soldadura; se retira al terminar. Evita el exceso de penetración.
Son casos particulares donde la geometría cambia. En la unión en T, una chapa penetra perpendicularmente en otra; en la unión en esquina, las chapas forman 90°. Ambas requieren buena penetración en la raíz.
Es la profundidad a la que llega el metal fundido. Una buena penetración es fundamental para que la unión sea resistente.
Los bordes deben estar limpios antes de soldar. La presencia de grasa, óxidos o humedad puede introducir impurezas en el cordón y generar defectos.
Tras soldar, el cordón puede sobresalir ligeramente por encima del nivel de las chapas. Esto es normal y se llama sobreespesor. Si es excesivo, puede indicar un problema de parámetros o de preparación.
Conocer los errores más comunes ayuda a evitarlos. Estos son los fallos habituales relacionados con la preparación de bordes:
| Error | Causa | Consecuencia |
|---|---|---|
| Falta de penetración | Poco calor, ángulo de bisel cerrado o talón demasiado grueso | Grietas inicio de fisuras en servicio |
| Exceso de penetración | Demasiado calor o separación entre piezas excesiva | Cordón que sobresale por debajo; peligroso en tuberías con flujo |
| Bordes sucios | No se han limpiado grasas, óxidos o humedad | Porosidad inclusiones en el cordón |
| Bisel incorrecto | Ángulo o forma no adecuados al espesor o proceso | Difícil acceso del arco, pasadas de raíz defectuosas |
| Preparación excesiva | Bisel demasiado abierto o más del necesario | Más pasadas, mayor calor, mayor deformación y coste |
| Sin preparación en chapas gruesas | Omitir el bisel en espesores medios o grandes | Sin penetración resistencia nula |